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CONSEJOS

Cómo manejar la ansiedad por enviar a tu hijo a la escuela o guardería por primera vez.

Saber que tendrás que separarte de tu pequeño la mitad del día no es fácil, lo que puede llenarte de nerviosismo y preocupación. Seguro pasarán muchas cosas por tu mente, desde pensar si lo cuidarán bien, si recibirá la atención oportuna, si estará seguro y si lo protegerán como lo haces tú. Es un agobio natural, lo importante es que cuando lo sientas, lo sepas manejar adecuadamente.

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Saber que tendrás que separarte de tu pequeño la mitad del día no es fácil, lo que puede llenarte de nerviosismo y preocupación. Seguro pasarán muchas cosas por tu mente, desde pensar si lo cuidarán bien, si recibirá la atención oportuna, si estará seguro y si lo protegerán como lo haces tú.
 
En fin, es un agobio natural de madre del que no te vas a librar. Lo importante es que cuando lo sientas, lo sepas manejar adecuadamente para que no afecte ni tu salud física ni tu salud emocional. Además, es posible que le transmitas toda tu ansiedad a tu pequeño si no la sabes gestionar. El primer día de escuela o guardería en la vida de todo pequeño representa cambios en su rutina y es el primer momento en el que pasará mucho tiempo lejos de mamá, una situación a la que podrá adaptarse rápidamente si tú se lo facilitas.
 
Toma en cuenta estos tips a continuación para que lo puedas lograr.
 
Usa una libreta y escribe todas tus preocupaciones.
Los ejercicios de escritura te pueden dar mucha calma porque te ayudan a ver en perspectiva las cosas y a bajar los niveles de ansiedad en el momento en que los plasmas en el papel.

Acepta que estás nerviosa, platícalo con amigas o con su papá.
Un desahogo te ayuda a drenar lo que sientes y te dará el alivio que necesitas para cuando llegue el momento de dejar a tu pequeño en la puerta del colegio o guardería.

Medita con visualizaciones positivas al menos una semana antes.
La meditación le ayudará a tu mente y a tu cerebro a entrar en un estado de neutralidad emocional que te dará la paz interior que necesitas en ese momento.

Haz un recorrido previo en las instalaciones del colegio junto con tu pequeño.
Tener claridad te dará la pauta para sentirte tranquila en los momentos de añoranza o ansiedad.
 
Platica con otras mamás que están en tu misma situación.
Te aseguro que te sentirás muy acompañada emocionalmente. Sabrás que no eres la única que se siente como tú y eso te dará un pequeño alivio durante el momento de despedir a tu pequeño en la puerta.
 
Los primeros días evita dejarlo muchas horas.
Esto es para que tanto tu proceso de adaptación como el de tu pequeño se dé de forma gradual y el cambio no sea tan abrupto para ninguno de los dos.

CONSEJOS

Aprende a desperdiciar menos comida.

Con el hambre que hay en el mundo, resulta increíble que todavía se tiren a la basura tantos alimentos, con todo lo que ello conlleva. Y es que no solo perjudicamos así al medio ambiente y a nuestro entorno, sino que nuestras cuentas se descalabran por esos gastos invisibles y, a veces, tan nimios que ni te das cuenta de hasta qué punto afectan a tu ahorro.

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Con el hambre que hay en el mundo, resulta increíble que todavía se tiren a la basura tantos alimentos, con todo lo que ello conlleva. Y es que no solo perjudicamos así al medio ambiente y a nuestro entorno, sino que nuestras cuentas se descalabran por esos gastos invisibles y, a veces, tan nimios que ni te das cuenta de hasta qué punto afectan a tu ahorro.
 Te damos algunos consejos para desperdiciar menos comida y reducir los desperdicios en tu hogar.

Cocina lo justo
Solo tienes que calcular la cantidad a preparar por persona, siguiendo las pautas recomendadas para la salud.

Planifica los menús
Resulta muy práctico planificar los menús con cierta antelación, sobre todo, si en algunas ocasiones vas a comer de tupper. Hay personas que prefieren hacer esta planificación de forma semanal y otras de modo quincenal o mensual. 

Prepara la lista de la compra
De esta manera, adquirirás solo lo que vas a utilizar, y evitarás terminar tirando a la basura alimentos frescos que caducan porque ni siquiera has tenido tiempo a cocinarlos, como esas chuletas o esas berenjenas.

Almacena los alimentos de forma adecuada.
Si has comprado algún alimento de oferta porque está próximo a caducar, da prioridad a su consumo o preparación y colócalo delante de todo en la nevera o en la despensa.

Congela los alimentos.
Para evitar posibles complicaciones, te aconsejamos congelar por porciones o por las cantidades adecuadas para una receta. Ahorrarás tiempo y dinero.

Cocina con sobras
Este es uno de los métodos más infalibles para no desperdiciar comida. Más allá de las típicas croquetas, puedes preparar canelones, lasañas, caldos, sopas o pastas rellenas.

Cocina con frutas y verduras muy maduras
Aprovecha para utilizarlas a la hora de elaborar guisos, salsas y sopas, así como batidos o platos al horno. Incluso el pan duro puedes convertirlo en pan rallado o utilizarlo para algunas recetas de cocina.

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CONSEJOS

Consejos para lograr que nuestros hijos sean más independientes.

Para que esto suceda, necesitas respaldarlos y mirarlos con confianza y aunque no lleguen rápidamente a la meta, sabrán que con práctica lo lograrán.

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Cuando tus niños son seguros de sí mismos, intentarán y se esforzarán por lograr algo, ya que en el fondo saben que si se esfuerzan podrán lograr lo que se proponen. Para que esto suceda, necesitas respaldarlos y mirarlos con confianza y aunque no lleguen rápidamente a la meta, sabrán que con práctica lo lograrán.

Los mensajes verbales y no verbales que les proporciones son fundamentales y además deben ser congruentes entre sí, de nada serviría que tus palabras fueran de aliento, pero tu mirada de temor. Ellos necesitan sentir que los cuidas y que al mismo tiempo los impulsas a explorar el camino. Estos son algunos consejos para que puedas motivarlos.

  • Lo primero es la congruencia, tus hijos necesitan verte una madre independiente y segura.
  • Disfruta y celebra los logros que vaya teniendo, si sus habilidades crecen jamás les contagies tus miedos.
  • Hazles preguntas que siempre los inviten a pensar, no les des la respuesta a todo de manera inmediata.
  • Evita caer en el error de hacerles sentir que nunca es suficiente, hagan lo que hagan.
  • Aunque a veces tengas prisa, evita hacer cosas por ellos con tal de ganar tiempo.
  • Pon pequeñas tareas que ya puedan realizar por sí mismos y que sean parte de sus responsabilidades.
  • Debes permitir que asuman las consecuencias de sus decisiones y así fortalecerán la autonomía.
  • No le sobre exijas, eso no lo hará independiente, al contrario, lo hará un niño inseguro.
  • El que tengan una mascota favorecerá en ellos la independencia de la mano de la responsabilidad.
  • Déjalo que elija su ropa, aunque los colores no combinen.

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CONSEJOS

¿Por qué grito cuando me enfado? ¿Qué puedo hacer?

A nadie le gustan los gritos. El cerebro responde a ellos poniéndonos en alerta, intensifica la tensión y la tendencia a la huida o la acción. Sin embargo, todos nos hemos visto alguna vez en esa tesitura.
El grito cumple una finalidad evolutiva: alerta al grupo de una amenaza o peligro. Es un instinto que compartimos con los animales y que nos ha ayudado desde tiempos inmemoriales.

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A nadie le gustan los gritos. El cerebro responde a ellos poniéndonos en alerta, intensifica la tensión y la tendencia a la huida o la acción. Sin embargo, todos nos hemos visto alguna vez en esa tesitura.
El grito cumple una finalidad evolutiva: alerta al grupo de una amenaza o peligro. Es un instinto que compartimos con los animales y que nos ha ayudado desde tiempos inmemoriales.

Podríamos describirlo como una vocalización primaria, esa que ya evidencian los recién nacidos y que informa muchas veces a los padres de sus necesidades. Ahora bien, trabajos de investigación  como los realizados en la Universidad de Oslo (Noruega) señalan algo interesante. Los gritos humanos pueden reflejar hasta seis emociones primarias. No solo gritamos de ira, sino que está reacción es a menudo el reflejo del dolor, el miedo, la alegría, la tristeza y la pasión.

Ahora bien, uno de los responsables de este trabajo, el doctor Sasha Frühholz, señala que el cerebro reacciona de manera muy intensa a los gritos porque los procesa como estímulos amenazantes. Es decir, uno puede gritar repentinamente de alegría y felicidad, pero esa reacción siempre será sorpresiva y desagradable para quien no se lo espera.
Estas son las causas por las que recurrimos a él:

  • Los gritos, la forma en que te han educado
  • Levantar la voz para dominar la situación
  • La mala gestión emocional

Quien termina alzando la voz cada vez que discute con alguien, evidencia incompetencia emocional y comunicativa. Si me pregunto por qué grito también es importante comprometerme a dejar de hacerlo. Estas son algunas claves que pueden ayudarnos:

· Recuerda las experiencias pasadas y las consecuencias relacionadas con alzar la voz.
· Comprométete en el respeto interpersonal. El primer paso para lograrlo es facilitando la escucha activa y la empatía: conecta con quien tienes en frente con respeto. Entiende su realidad sin necesidad de reaccionar o imponerte.
· Controla la ira y la frustración.
· Reconoce tu patrón  de reacción, entiende qué te hace reaccionar y recurrir a los gritos. Controla esos desencadenantes, reflexiona en ellos para no actuar por mero instinto.
· Cuando sientas ganas de gritar en medio de una discusión o situación concreta, cuenta hasta 10. Relaja la mente.
· Comprométete en el cambio: sé responsable de ti mismo y de tu comportamiento.

Para concluir, para dejar de gritar es bueno empezar a ser más amables con nosotros mismos. Manejar emociones de valencia negativa requiere conocernos, controlarnos y ser capaces de transformar esos procesos en estados más armoniosos. Algo así requiere conectar con nosotros mismos para realizar un cambio. Uno de los mejores: dejar de alzar la voz.

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